CINCO SIGLOS IGUAL: de Atahualpa a Cilia y Maduro
Desde Tumbes, costa pacífica del actual Perú, arribaron los invasores hispanos a las termas, hoy conocidas como “Baños del Inca”. Cajamarca les quedaba un poco más adelante. Corrían los días de 1532. Reposaba en aquellas aguas del enclave andino el Mandatario Supremo de Media ABYA YALA: el Inca Atahualpa.
Al modo que se replicaría en el siglo XXI, los barbados lo capturaron e hicieron prisionero en aquella ciudad indígena próxima, que los deslumbró. Y que arrasaron, de manera “civilizada”. Dejando solamente en pie la habitación, que convirtieron en prisión de Atahualpa: llamada actualmente “Cuarto del Rescate” (Foto 1, Pacho Nazar: plaqueta informativa en el acceso al Cuarto del Rescate, Cajamarca, Perú, 2016; captura de vídeo registrado por el autor ‘in situ’).
La colonización cultural occidental nos quiso vender bajo el eufemismo “encuentro de dos mundos” lo que consistió en uno de los primeros y más fabuloso robo de las Indias Occidentales. Toneladas de Oro y Plata, de altos quilates, exigidos por la libertad del Inca (Foto 2, captura de emisión televisiva: Pacho Nazar, reseñando esta barbarie en entrevista por Canal Turbomix, Cajamarca, 2016), Este trágico episodio de nuestra historia real, inspiró mi poema Atahualpa El Último Inca, incluido en la obra Latitudes (Editorial Vinciguerra, 2019).
Yanquis de igual “investidura”, foránea a todas las Naciones Caribeñas y sudamericanas, invadieron sus plataformas marítimas, para asesinar treinta y dos ciudadanos cubanos, en territorio violado por aire y por tierra. Y secuestrar la máxima autoridad constitucional de una República Independiente y su Primera Dama. La “hazaña” cometida por el poderío militar asesino del Pentágono cayó en igual día de 1833, en que sus antecesores imperialistas británicos usurparon las Islas Malvinas (Foto 3, Pacho Nazar: leyenda de la celebración institucional del centenario de la incautación, Puerto Argentino, Isla Soledad, ArchipiélagoMalvinas, 2023).Neuquen, 3 de enero de 2026.




